En la víspera de su boda, un joven va a confesar. Terminada la confesión, a punto de marcharse recuerda que no le han señalado la penitencia.
- Reverendo, dice, no me ha puesto penitencia.
- No importa hijo mío, no importa, responde el párroco. De todos modos vas a casarte mañana…
Related Posts:
- 13 veces visto -
